Terapia Neural

Todas las partes de nuestro cuerpo y nuestro ser están relacionadas entre sí, en parte debido a que mente, órganos y tejidos están conectados a una misma red nerviosa.

El sistema nervioso vegetativo regula las funciones de órganos y tejidos, integrándolos en ese todo y manteniéndolo en su máximo equilibrio posible.

Cualquier irritación sobre esa red nerviosa (cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, estrés emocional...) puede alterar el neurovegetativo y así aparecer síntomas diversos en cualquier zona de cuerpo.

La Terapia Neural pretende neutralizar esas irritaciones mediante inyecciones en puntos específicos según la historia de vida de cada persona, y su sistema nervioso buscará un nuevo orden de mayor equilibrio, en el cual, el dolor, la infección, la alergia, el desarreglo hormonal... quizás ya no tendrán necesidad de ser.

 

¿Qué elementos utiliza la Terapia Neural?

La terapia neural emplea procaína o lidocaína diluida como agente regulador que se inyecta localmente. El objetivo de esta terapia es recuperar funciones naturales del sistema nervioso que se han alterado o perdido. Sus estímulos ayudan al organismo a encontrar su camino de mejoría y de ser posible curarse definitivamente.

La aplicación de lidocaína diluida en los sitios correctos, de acuerdo a cada ser singular, facilita la recuperación de las capacidades de renovación y reparación de células y tejidos, de conservación de la forma de las estructuras pese al paso de los años, de modulación del umbral para el dolor, de funcionamiento de los diferentes órganos en armonía con todo el sistema.

¿De qué modo la lidocaína modifica el estado de enfermedad?

 Lo que hace es normalizar el estado eléctrico de las membranas celulares alteradas del tejido nervioso relacionado con áreas que han sufrido procesos patológicos, lesiones o cicatrices y que de ese modo recuperan su vitalidad.

¿Cuáles son sus orígenes?

La terapia neural tiene su origen en la medicina rusa, Pávlov (premio Nobel), Vischñevsky, Bykov, Speransky y en la medicina alemana, Spiess, Huneke, de principios y mediados del siglo XX.

¿En qué casos está indicada?

1. Cicatrices de vacunas o cirugías bloquean la energía que circula de los meridianos o “autopistas” de nuestro cuerpo, lo cual ocasiona la interferencia celular. La terapia neural logra desbloquear estos obstáculos y retornar el flujo regular de la energía a la zona afectada.

2. Se puede aplicar terapia neural en las amígdalas, para tratar procesos infecciosos e inflamatorios de la faringe.

3. También se ha comprobado su efectividad en alergias respiratorias, rinitis, sinusitis, asma bronquial y bronquitis.

4. Elimina dolores locales, cefaleas, migrañas, sobredistensión de los músculos del cuello, espalda o zona lumbar.

5. Está indicada para la artritis reumatoidea o artrosis degenerativa.

6. Se aplica en traumatismos como contusiones, desgarros y hematomas.

7. Para el tratamiento de enfermedades digestivas tipo colon irritable o espástico, gastritis y hemorroides, también es ideal.

8. En el campo de la ginecología, se ha utilizado con óptimos resultados para manejar la enfermedad pélvica inflamatoria debida a vaginitis recurrente.

9. Se usa en trastornos del sueño, especialmente en el insomnio.