Un poco de Historia

La existencia del ozono es mencionada en 1785 por el químico holandés M. Van Marun y no es hasta el 1840 en que el químico alemán Christian Shönbein lo sintetiza e identifica por primera vez. En 1857 Werner von Siemens construye el primer tubo de inducción de ozono para destrucción de microorganismos.

El uso del ozono en la Medicina data desde la 1ra Guerra Mundial, y es el Dr. Aldesinfección bert Wolf quien comienza a usar la ozonoterapia en la limpieza y de las heridas sépticas, observando su efecto “bactericida” y que las heridas cicatrizan mejor. Años después, en 1935 Erwyn Payr señala este “efecto cicatrizante” en el Congreso de Cirugía de Berlín, y en 1943 el Dr. Albourg propone su uso para el tratamiento de infecciones intestinales e infecciones vesicales, y destaca el aumento del potencial oxidativo en la sangre.

Alrededor de la década del '50, el Dr. Haensler inventa el 1er aparato que permite dosificar la concentración del gas, suceso de gran importancia. A principios de los años '70 se crea la Sociedad Alemana de Ozonoterapia, que ayuda al impulso de la ozonoterapia y su aplicación en diferentes enfermedades, y a partir de 1983 comienza a utilizarse en Italia.

 

Este agente terapéutico es empleado desde hace varios años en países tales como Alemania, Austria, Francia, Italia, Suiza, Japón, Estados Unidos, España, Cuba y otros.

En Cuba, debido al bloqueo a que fue sometida, se vieron obligados a experimentar con sus propios recursos naturales, poniéndose a la vanguardia de los países que utilizan la Ozonoterapia, siendo esta materia curricular en el ámbito universitario y convirtiéndose en una herramienta preferencial para gran parte de las especialidades médicas.

El enfoque científico y el trabajo desarrollado hasta el momento actual, han dado a Cuba un reconocido prestigio mundial en el campo de la Ozonoterapia, siendo el país de referencia para otros en la aplicación del ozono.